
VIREO
Una marca construida alrededor del ritual de la presencia.
Vireo significa estar vivo, florecer, verdear. El nombre llegó antes que la marca, y todo lo que vino después tuvo que estar a su altura.
La visión del cliente era clara desde el principio: un espacio donde el café y la lectura se convierten en una invitación a pausar. No es una marca de café, no es una marca de contenido, sino algo que une ambas. El desafío fue construir una identidad capaz de sostener esa profundidad sin caer en lo cliché o lo meramente decorativo.
INDUSTRIA:
Café y Lifestyle
UBICACIÓN:
Nueva York
SERVICIOS:
Identidad Visual












El sistema visual fue diseñado para sentirse orgánico. El isotipo (un trazo fluido abstraído de una hoja de café) forma la letra “V” antes de detenerse en un punto. Ese punto importa, porque representa un momento de pausa, intencional. El logotipo usa Calistoga, intervenida para suavizar su geometría (terminaciones redondeadas y modificadas) introduciendo una imperfección humana que hace que la tipografía se sienta menos diseñada y más viva.
El color nació de la naturaleza: verdes profundos y marrones arraigados en la tierra y en el origen del café, acentos cálidos que aportan carácter, y un tono claro que sostiene el sistema sin saturarlo. La tipografía combina la calidez de Calistoga con la claridad estructural de IBM Plex Sans; que balancean la expresividad y el orden, como la marca en sí misma.
La dirección de arte sigue la misma intención: luz natural, espacio negativo, texturas sensoriales y gestos humanos. Todo destaca la importancia de estar presente.
Más que una identidad visual, este proyecto fue sobre encontrar la forma que un sentimiento podía tomar. Vireo ya sabía lo que creía; nuestro trabajo fue hacer eso visible, con intención.